3/08/2012

Qué jodido...

Qué jodidas son las ganas de huir,
la necesidad de desaparecer
y no saber a dónde ir,
querer dejar de sentir
al menos por un día y que sea imposible.

Cuánta mierda queda por aguantar
y que poca recompensa,
pero no queda otra que seguir el viaje
sabiendo que sólo la última parada
aliviará el dolor, pero ya no seré consciente.

Qué jodido saber que no habrá tregua,
que esta puta guerra no tiene más fin que la muerte,
 una paz que no se puede disfrutar.


3/07/2012

Ha caído.

La noche ha caído
como algo inevitable,
como un beso sin amor,
pero esta no meteré mierda en mi cuerpo,
me quedaré imaginando
que te desnudo mientras ahí fuera
alguien vende su alma por ser el rey de la pista
aun sin conseguirlo.

Hoy no meteré mierda en mi cuerpo,
sólo pensaré en meter mi mirada más limpia en el tuyo.

La noche sigue cayendo a velocidad de vértigo,
observo a la luna como diciéndole:
"¿cuántas veces más iluminarás mi oscuridad?"
y se me pone dura pensando en tus orgasmos.

No sé si la noche estará castigando tu cuerpo,
sigo tumbado en la cama,
cierro los ojos y se me baja la polla,
ya sólo veo desnuda a la ausencia.

1/23/2012

Llama pronto...

Espero tu llamada a sabiendas
de que la probabilidad de que suene
es ridículamente ínfima
pero cada noche tengo el teléfono
pegado a mi cuerpo ansioso.

Cuando me voy a dormir al amanecer
y sigo sin una señal
siento ganas de no despertar más
pero si no lo hiciera
la probabilidad sería menor que escasa.

Te envío mensajes que no contestas
y sueño que tu orgullo obsesivo
un día se vuelve en tu contra
y al menos pasas la mitad de noches que yo en vela
echándome de menos hasta la desesperación.

Puede que pases horas hablando con otro
mientras me emociono cuando veo una llamada perdida
deseando con todas las fuerzas que sea tuya
o cuando daría mi libreta por un mensaje
donde reconozcas que te equivocaste.

No lo sé y no voy a poder soportar 
esta incertidumbre muchos meses más.

Llama pronto 
o mi corazón comunicará siempre...


Conmigo

Subir lento y caer rápido
sentir borroso cada pálpito
escuchar canciones tristes,
tener un último disparo 
y apuntar al cielo nublado
por si un dios chalado existe.

Pasar apuntes a la nada que nos estudia,
aislarme del ruido y necesitar días de lluvia.
Todo es poco para encontrarnos,
destrozarme las uñas para no beber todo el día,
recordar con cariño cualquier voz que no mentía,
notar lobos lamiendo mis manos. 

Ver a los misterios organizar revoluciones en mi cansancio,
ojalá esta cierta tristeza pasara más despacio,
rescatar a sus labios mordidos por la rutina
y ser la gota que llena el vaso en su mirada cristalina.

Escupir un último poema y desaparecer para siempre,
ser feliz esquivando las sirenas que me cantan mal
porque su melodía sólo me conduciría a la corriente,
yo busco la canción que sólo lo malo me logre cambiar.

Subir rápido y caer lento,
hacer las paces con el pensamiento
y mientras medico al horizonte
salir de este psiquiátrico inmenso
entrando al lugar donde en ella pienso
pero mi corazón no se rompe porque esta conmigo
dándole somníferos al dolor dormido.

1/19/2012

Te sigues yendo

Te sigues yendo
 y ya sólo quedan recuerdos, 
cada vez más difusos, 
del amor que jamás pudo imaginar una situación así,
del amor que me hizo sentir inmune ante atropellos como este,
cuando parecía que les pasaría a muchos menos a nosotros.

Ya solo queda un dolor que por dar ya no da ni lágrimas,
una cama en huelga de besos, un futuro pasado,
caricias a la pared, nostalgia sin medida,
noches que harían sentir sólo histérico a un monje budista,
aroma a semen enfadado, esperanza rebelde sometiéndose a la apatía,
olor a humo de las noches que ya nunca viviremos,
tiempo perdido intentado igualar aquella sensación,
y demasiado más y demasiado menos.

Te sigues yendo y ya solo quedan tus hondas huellas
donde esconderme cuando el presente sea insípido.
Arriesgo de ser descubierto por la locura
y la tentación de su promesa de amor más duradero.
No voy a poder olvidarte aunque tal vez lo merezcas
y realmente tampoco quiero,
no todos los días conozco a alguien que deja al poeta sin palabras.
Te sigues yendo y yo no sé a dónde ir...